Tentándole (interacción)

francisco tosete | usabilidad, interacción, diseño y arquitectura de información

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October 1, 2009

Thinkepi: Interfaces táctiles y móviles

Al respecto del Thinkepi de David Maniega Legarda algunas aportaciones de mi visita al SIMO la pasada semana donde he podido “tocar” literalmente por unos momentos los mundos virtuales y jugar con pantallas táctiles.

El mundo táctil es el presente y una fuerte tendencia de futuro.

Una evolución natural para interaccionar con el ordenador y con nuestros dispositivos más cercanos. A tal efecto, el ratón inventado por Douglas Engelbart en 1967 ha cumplido sobradamente las expectativas para las que fue diseñado. No es de recibo que dispongamos de dos herramientas extremadamente versátiles para interactuar con nuestro entorno, las manos, que tienen diez dedos con diez yemas, que constituyen si nos abstraemos de su superficie y nos centramos en las extremidades, un total de 20 puntos de interacción posibles, con una superficie más bien pequeña y focalizada en la punta. 20 potenciales cursores con los que interactuar con los mundos virtuales que estamos desaprovechando por cómo fue concebido y diseñado el periférico “ratón” hace 40 años.

Es hora de dar un paso adelante y de superar este modelo de interacción. Otros canales, y no sólo los hápticos, tales como la voz o la mirada, están reclamando su justo espacio (por cierto, los gestos faciales de Opera eran una broma, una lástima porque pienso que constituyen un campo serio en el que investigar para personas con movilidad reducida, amén de las investigaciones que se podrían hacer en el campo del Diseño Emocional).

En el SIMO, Microsoft tenía una de sus nuevas mesas “Surface”. Básicamente es una superficie horizontal sobre un pie rectángular alto, dentro del cual se encuentra un equipo de cámaras que retroproyectan una imagen sobre la parte inferior del cristal.

Las cámaras detectan la posición de los dedos de la mano pudiendo monitorizar hasta 52 puntos de contacto simultáneos que ejercen presión sobre la superficie lo que supone que puede haber hasta 10 manos (o más dependiendo del número de dedos que utilice cada persona a la vez) interactuando al mismo tiempo con los objetos virtuales retroproyectados.

En general la interacción era bastante fluida y natural. El sistema respondía de manera eficiente aunque en ocasiones era necesario ejercer bastante presión sobre el cristal. Se podía jugar con los objetos, lanzarlos de un lado a otro donde rebotaban en los bordes de la pantalla, desplazarlos, rotarlos, escalarlos… Una interacción mucho más rica y natural con los objetos virtuales que en los sistemas operativos de hoy en día, y que es difícil de emular con el ratón y la forma en que están diseñados los componentes estándares de sus interfaces gráficas.

En cuanto a Windows 7, estuve probándolo en dos tipos de dispositivos. Por un lado en las pantallas táctiles verticales de HP y por otro, en un pequeño tablet desarrollado por Dell.

En las pantallas táctiles la verdad es que la experiencia no fue todo lo satisfactoria que hubiera podido esperar. Nuevamente había que ejercer bastante presión en ocasiones para desplazar y mover los objetos virtuales y los brazos no podían reposar sobre una superficie horizontal, como sucede con el ratón o el teclado en el ordenador, con el consecuente cansancio.

Asimismo, me sorprendí incoscientemente tratando de rotar la ventana del Explorador. No podía hacerlo. ¿Por qué? me pregunté. ¿Por qué no puedo rotarla y desplazarla adonde quiera como sí puedo hacerlo en Surface? Las pantallas táctiles deberían permitir idealmente emular una interacción más cercana a la experiencia física de nuestro entorno dado que estamos “tocando” los objetos. Si estoy escribiendo en un folio encima de mi escritorio, puedo girarlo sin problemas, rotarlo, desplazarlo o arrugarlo y tirarlo a la papelera que está debajo de la mesa… En el entorno virtual no puedo arrugarlo, ni empujar físicamente ventanas con aquella que estoy manipulando, tan sólo superponerlas. El paradigma de interacción de los sistemas operativos actuales se ha basado hasta ahora fundamentalmente en la oclusión, no en la extensión del escritorio ni en el desplazamiento de su superficie como sucede por ejemplo, en Android.

Otro problema se derivaba de la posición de la pantalla. Su ángulo y la altura de la persona podían incidir en el área objetivo en la que el usuario quería hacer clic y por ende dificultar que el sistema detectase correctamente el punto de presión que se correspondía con el control a pulsar. Más o menos, un poco, lo que les puede pasar a las personas de cierta altura en algunos cajeros automáticos: en ocasiones puede costar establecer la correspondencia entre los botones de los laterales del cajero y las opciones de pantalla deseadas haciendo que se pulse una opción incorrecta o no deseada.

En la pantalla del tablet de Dell que tenía el tamaño de un libro, la experiencia fue mucho más agradable al poder posicionarse en horizontal. Los problemas venían derivados una vez más, de su pequeña superficie y del pequeño tamaño de algunos de los principales elementos de interacción del sistema operativo dificiles de tocar con los dedos tales como los iconos, hiperenlaces, barras de desplazamiento vertical, etc.

Con todo ello, algunas de las conclusiones con las que me quedé:

  1. La interacción táctil supone un cambio de paradigma profundo en cuanto al modelo “clásico” de interacción hombre-ordenador que hemos experimentado durante los últimos 30 años. Además de los dedos, 20, tenemos dos potentes canales adicionales extra: la mirada y la voz, con los cuáles asimismo, podemos ejecutar acciones. Una nueva forma de interactuar a la que, como apuntaba Jorge Serrano Cobos, los usuarios no están de momento habituados.
  2. Las interfaces de los sistemas operativos actuales y de las aplicaciones de software no están optimizadas para ser usadas con las manos. No sé si el problema es achacable al software, al hardware o a ambos, pero ahí estaba. A la hora de tocar o manipular un objeto, mientras que el puntero del cursor permite un extraordinario grado de precisión, el dedo tiene una superficie de contacto mayor y requiere un mayor tamaño gráfico de los componentes, o al menos, una mejor calibración del punto medio de la superficie de la yema del dedo que toca la pantalla.

    Tecnológicamente, en algunos dispositivos el problema está resuelto satisfactoriamente, tanto desde un punto de vista hardware como software. En el iPhone por ejemplo se usa la metáfora de una gota de agua que actúa como lupa y maximiza con un ligero desplazamiento una zona concreta de la pantalla sobre la que presiona el dedo. De esta forma se puede interactuar más comódamente con los elementos que se encuentran dentro de su área y el dedo no tapa los objetos sobre los que presiona. Supongo que será cuestión de tiempo ver soluciones similares en sistemas operativos de equipos de sobremesa.

  3. En cuanto a la pregunta de ¿qué ha de ser primero, los equipos con tecnología táctil o las aplicaciones? creo, que al menos en un primer momento y en un estado embrionario vienen los dispositivos hardware y luego las aplicaciones software. Pasada una fase de adopción temprana, que es la que estamos viviendo ahora y de la que en cuanto a sistemas operativos en ordenadores personales está siendo punta de lanza Microsoft con Windows 7 (parece también que Apple está registrando patentes realmente interesantes de nuevos monitores y superficies táctiles de interacción) se va a dar indudablemente ese proceso de retroalimentación entre unos y otras que permita que experimentemos una interacción táctil realmente satisfactoria y no un experiencia híbrida como la actual a medio caballo entre la predominancia del paradigma del ratón y lo táctil.

Hemos de descubrir nuevas metáforas para trasladar del mundo real al virtual.

En la ponencia que Howard Rheingold dió el otro día, mencionaba que actualmente existen más de 4.000 millones de teléfonos móviles en el mundo, lo que supone que cerca de las dos terceras partes de la población mundial tienen acceso a un terminal móvil. Por otro lado, la previsión para los próximos cuatro años es que se alcancen los 6.000 millones de terminales. Estos dispositivos serán principalmente Smartphones, teléfonos inteligentes o, literalmente, miniordenadores portables que tendremos en nuestras manos. Dispositivos de Realidad Aumentada y geoposicionada que van a provocar profundas transformaciones económicas, culturales y sociales. Dispositivos que serán en su gran mayoría, táctiles. La irrupción del iPhone en el panorama móvil ha cambiado el paradigma de la industria y como decía el ponente de Telefónica Móviles en una de las mesas redondas de movilidad, parece que por fin les ha abierto los ojos a un nuevo modelo de interacción y de posibilidades económicas en cuanto modelo de negocio se refiere.

Rheingold apuntaba dos interesantes cosas:

El móvil va a tender a convertirse en el mando universal a distancia con el que podremos interactuar con cualquier dispositivo que tenga chips incorporados, tecnología de proximidad como RFID o códigos QR, por citar dos ejemplos.

Está comenzando a florecer un ecosistema de dispositivos y cosas conocido como la “Internet de las cosas” (”Internet of things“). En España se están desarrollando proyectos de investigación punteros con importantes inversiones económicas, como el capitaneado por Technosite en el Consorcio Inredis, en el cual el móvil adquiere capital importancia para los discapacitados .

Por otro lado Rheingold comentó que Apple acababa de solicitar la patente para incorporar tecnologías de Eye Tracking a dispositivos móviles, tecnología que permite establecer a qué punto se está mirando o, si está incorporada al ojo de la cámara de un móvil, al lugar al que apunta. Si lo relacionamos con el declarado interés de la compañía de Cupertino de impulsar la Realidad Aumentada en los móviles que permite superponer capas por delante de los objetos vistos para mostrar información adicional sobre ellos (literalmente esas Gafas 2.0 de las que habla Nieves González), con la posibilidad de aplicar tecnologías de reconocimiento remoto facial y de objetos, con su capacidad de geoposicionamiento, de conectividad, con el ya de por sí fuerte carácter social que tiene el móvil y que se potenciará aún más por su cada vez mayor imbricación con las redes sociales y la gestión del perfil personal y profesional en la Web, el universo de posibilidades que se abre en lo que a interacción se refiere es amplio y excitante.

Un dispositivo portable con un muy alto grado de penetración a nivel mundial que permitirá disfrutar en cinco años o menos de una experiencia realmente multimodal como no se cansa de repetir una y otra vez, conferencia tras conferencia, Vinton Cerf, Vicepresidente mundial y evangelizador de Google. Dispositivos accesibles y Diseño Universal por todos y para todos (y remito nuevamente al proyecto Inredis) con una (otra más) extraordinaria capa tecnológica que va a hacer nuestro mundo muy pequeño y va a tener un impacto revolucionario en la economía, las sociedades y la comunicación: la traducción simultánea, sincrónica, textual y por voz (concretamente, a través de los servicios de Google Translate y Google Voice que son, hasta el momento, los mejor posicionados por su tecnología y por el sorprendente y rápido grado de adopción que está teniendo Android en el mercado).

Es la hora de una interfaz más humana (literalmente). Los e-Textiles y los dispositivos que llevaremos puestos (”Wearable technology“) serán algo cotidiano con los que interactuaremos tocando la interfaz y manipulando los objetos virtuales con nuestras manos (si no visteis antes el vídeo de “El creador de mundos” es el momento de ello):


Este tipo de superficies no tienen por qué ser ni serán necesariamente planas sino también holográficas:


y dentro de no mucho, quizá, puedan ser incluso proyectadas en 3D por dispositivos que portemos en nuestros bolsillos:

Holografía de Nueva York en un prototipo futuro de teléfono móvil

Holografía de mujer en un prototipo futuro de un móvil

Prototipo futuro de un móvil capaz de representar holografías

Mujer con prototipo futuro de un móvil capaz de proyectar holografías en la muñeca
Imágenes de Johny Holland Magazine. Del post sobre Futuro y tendencias:
Mac’s petit inventions: 3D Interfaces de Mac Funamizu, distribuidas bajo licencia Creative Commons

Es el momento de poner en cuestionamiento lo que sabemos sobre Diseño de interacción, y de conceptualizar nuevos modelos de interacción e interfaces.

La interfaz, al igual que la World Wide Web, comienza también a ser ubicua.

Sí, los dispositivos móviles por su extraordinario grado de penetración y adopción presente y futuro están siendo y serán el principal acicate e instrumento para el cambio de paradigma de interacción.

July 8, 2009

Google vs Microsoft vs Opera vs Mozilla vs Apple: Navegadores y sistemas operativos en la nube (o la nueva guerra informática)

(*) Post actualizado: 9 julio de 2009

Google lo ha vuelto a hacer.

La compañía del buscador le pone el apellido de “Sistema Operativo” a su navegador Chrome y el mundo enloquece. Lo llevo diciendo desde hace mucho, muchísimo tiempo (de hecho, sorprendido que se queda uno de leer lo que escribió hace ya dos años y viendo la evolución que han tenido la Web, los navegadores y los sistemas operativos en este período de tiempo):

Noviembre de 2007: Firefox y el nuevo sistema online de Google
Febrero de 2008: Microsoft y Google: Realcentric vs Netcentric
Marzo de 2008: Google Docs: Suite ofimática online
Septiembre de 2008: Google Chrome: La guerra de los navegadores - Capítulo II/y medio
Septiembre de 2008: Chrome, tabs y el patrón de interacción de acceso a las aplicaciones de Windows
Enero de 2009: Google Chrome 2.0, Ubiquity, navegadores, sistemas operativos y el nuevo modelo de interacción

Tabs de Google Chrome y su relación con el dock de Windows

El navegador es el próximo sistema operativo y la World Wide Web lleva siendo ya años el nuevo campo de batalla. Concretamente desde que el propio Bill Gates reconoció que había llegado tarde a la Web. Esta es una de las tendencias evidentes de las que, por supuesto y como no podía ser de otra forma, no nos habló Nikesh Arora en la Feria Internacional de Contenidos Digitales de noviembre de 2008. Al menos no directamente, aunque sí, indirectamente:

  1. Cloud Computing: Todo tenderá a estar en la red, aplicaciones, ficheros, etc, todo será accesible a través de cualquier dispositivo en cualquier momento.
  2. Creación colaborativa - trabajo compartido: Las aplicaciones en red facilitarán la aparición de nuevas dinámicas de trabajo y relación. La colaboración y el trabajo sincrónico o asincrónico promoverá la creatividad, la imaginación y estimulará el pensamiento.

En cuanto al Cloud Computing, Chrome, ahora ya sí, es el por fin reconocido oficialmente nuevo sistema operativo de Google. Al menos ahí, y tan sólo en parte, me equivocaba en cuanto a la predicción que hacía hace un par de años. Google vio la potencialidad de Firefox y decidió emanciparse de la Fundación Mozilla y comenzar a andar su propio camino, con su propio sistema operativo del que hacía tanto tiempo que se rumoreaba en los mentideros de la blogosfera. Y se ha metido a atacar justo el campo informático y de crecimiento verdaderamente explosivo que es el mercado de los ultraportátiles y la ultramovilidad.

Movilidad para todos a precios relativamente altos (de momento, sólo de momento) para países emergentes y del tercer mundo, y verdaderamente asequibles para la ingente masa de personas conectadas y digitalmente alfabetas, y no-conectadas y digitalmente analfabetas (en el mejor de los sentidos del término) de los países desarrollados.

Las consecuencias de lo que está haciendo Google consciente o inconscientemente son tan tremendas que extremecen por su alcance. Eso sí, que nadie se llame a engaño, Google es una empresa, y como buena empresa se debe a su modelo de negocio y a los beneficios. Más que la máxima de “no hacer el mal” creo que una más ajustada a la compañía sería la de “no hagas el mal, sobre todo cuando puede ser tan tan rentable para tu negocio si tienes dos dedos de frente y cuando tienes en la dirección algunas de las mentes más lucidas y brillantes del planeta que pueden ver que hoy, lo que mueve el mundo, lo que más valor tiene, no son ni las armas, ni las drogas, ni el mercado del sexo, ni la tecnología, ni la energía, ni la salud. Lo que tiene más valor hoy:


ES LA INFORMACIÓN

EL PETRÓLEO DEL SIGLO XXI, EL ORO NEGRO DEL NUEVO SIGLO ES LA INFORMACIÓN

(qué se lo pregunten a Google y a su buscador)

Por qué en parte del mundo vivimos en una incipiente Sociedad de la Información y porque en la otra parte, es emergente, y está entrando en la misma de la mano de la telefonía móvil y de la ultramovilidad.

Ésta es la convergencia con los móviles y concretamente con otra gran pata del sistema operativo multiplataforma que está montando Google que es Android y que está llegando de la mano de los nuevos Smartphones como los Nokia de última generación o los terminales de HTC o Samsung y, por supuesto, del gran rival emergente al que se enfrenta con toda la artillería que es Apple, su iPhone, y quizá, a no mucho tardar, el otro nuevo (uno más) campo en el que se está desarrollando una nueva (otra) batalla, los libros digitales o las tabletas digitales que antes o después convergerán en fondo aunque quizá no en forma con los ultraportátiles.

En este mundo no tiene sentido mantener formatos propietarios, no tiene sentido no trabajar con estándares y no tiene sentido no hacer que los usuarios sean quienes en parte desarrollen tus productos y participen en tus procesos productivos innovando y desarrollando. Quién no entienda esto, a la corta, a la media o a la larga, o cambia su modelo de negocio o estará abocado al fracaso.

Apertura.

Kindle no va a triunfar como no se abra.

En cuanto a la segunda tendencia citada por Nikesh Arora, la creación colaborativa, el trabajo compartido… la dirección es clara: Wave es la evidencia de por donde va a evolucionar el modelo de trabajo que hasta ahora conocemos y que se aplica en las empresas de toda la vida lo que conllevará (ya lo está haciendo, ya están cayendo los proxys y los cortafuegos, la empresa se está volviendo líquida y ubicua) profundos cambios organizacionales y lo que afectará directamente a todo el tejido productivo de los países desarrollados.

Estamos entrando verdaderamente en una nueva era en la que la tecnología, la información y en el centro, el hombre y el cómo se relacione con ellas, son la clave.

Tremenda la declaración que hace Google en el post del bautizo oficial de Chrome como el nuevo sistema operativo del futuro:

“We hear a lot from our users and their message is clear — computers need to get better. People want to get to their email instantly, without wasting time waiting for their computers to boot and browsers to start up. They want their computers to always run as fast as when they first bought them. They want their data to be accessible to them wherever they are and not have to worry about losing their computer or forgetting to back up files. Even more importantly, they don’t want to spend hours configuring their computers to work with every new piece of hardware, or have to worry about constant software updates. And any time our users have a better computing experience, Google benefits as well by having happier users who are more likely to spend time on the Internet.

We have a lot of work to do, and we’re definitely going to need a lot of help from the open source community to accomplish this vision. We’re excited for what’s to come and we hope you are too. Stay tuned for more updates in the fall and have a great summer.”

“Escuchamos a una gran cantidad de nuestros usuarios y su mensaje es claro -los ordenadores son para mejorar-. La gente quiere tener su correo electrónico instantáneamente, sin perder tiempo esperando a que arranquen los equipos y sus navegadores para comenzar a trabajar. Quieren que sus ordenadores corran siempre tan rápido como cuando los compraron. Quieren que sus datos sean accesibles dondequiera que estén y que no tengar que preocuparse de perderlos o de olvidarse de hacer copias de seguridad de los archivos. Lo que es más importante, no quieren pasar horas configurando los equipos para trabajar con cada nuevo dispositivo de hardware, o tener que preocuparse de constantes actualizaciones de software. Y, en cualquier momento nuestros usuarios quieren tener una mejor experiencia informática, Google se beneficiará teniendo usuarios más felices que probablemente estén dispuestos a pasar más tiempo en Internet.

Tenemos mucho trabajo por hacer, y definitivamente vamos a necesitar una gran ayuda de la comunidad de código abierto para dar cumplimiento a esta visión. Estamos entusiasmados por lo que ha de venir y esperamos que usted lo esté también. Manténgase atento ante las novedades que están por llegar en otoño y que tenga un gran verano”

La clave es, como no podía ser de otra forma, la EXPERIENCIA DE USUARIO. La USABILIDAD, la ACCESIBILIDAD.

La informática como medio, NO como hasta ahora se ha entendido, un fin en sí o por sí misma.

Al usuario no le interesa ni lo más mínimo cómo funciona un ordenador o qué tiene que hacer para instalar una aplicación software o para leer su correo electrónico. El usuario lo que quiere es poder trabajar, poder hacer lo que tiene que hacer sin más, poder concentrarse en la tarea, en lo que quiere hacer, en sus objetivos, no en pegarse y en odiar a un aparato que no tiene vida y del cual no tiene ni la más mínima idea de cómo o qué es lo que le hace funcionar. Simplemente quiere hacer lo que tiene que hacer y ser feliz haciéndolo.

Experiencia de Usuario

El guante está lanzando. Y que nadie dude que Microsoft se duerme. Gazelle está en desarrollo y la compañía de Redmond es la compañía que más dinero invierte a nivel mundial en Investigación, Desarrollo e Innovación. Concretamente 8.200 millones de dólares al año. O lo que es lo mismo, todo lo que ganó más o menos el Santander Central Hispano el año pasado o las dos terceras partes de lo que ha costado la reforma de la M30 de Madrid.

Y al igual que está en desarrollo el nuevo sistema operativo ubicuo de Microsoft, está en desarrollo (y con ligera ventaja) el de la Fundación Mozilla, Firefox 4 que en la reciente versión lanzada integra Weave y georreferenciación y que en la próxima integrará Prism y posiblemente Taskfox, el Ubiquity humano. Y al igual que está el de Microsoft y el de Mozilla, lo está el de Opera con Opera Unite.

Y por supuesto, la renacida compañía de la Manzana no se va a quedar con los brazos cruzados. Por algo son los amos y señores indiscutidos en estos momentos de la World Wide Web accesible a través de un móvil: el iPhone.

Ahora que ha saboreado las mieles del mercado de masas, el rey de la movilidad y de la Experiencia de Usuario no va a soltar su cetro tan fácilmente. Veremos cómo Apple reacciona ante esto (no dejéis de leer este último artículo).

(*) Pues la verdad es que pasado el calentón inicial del lanzamiento y viendo el cómo estaban evolucionando las estadísticas de uso de Internet Explorer 7 y 8, de Firefox y de Chrome que no termina de levantar cabeza del todo, el hecho de que el anuncio de Google sea una mera estrategia de marketing de la compañía también se me había pasado por la cabeza. Un poco raro es, pero no obstante, creo que cuando se hace un anuncio de esta naturaleza con una nota como la que han publicado, detrás hay tela. En mi opinión no es un mero bluf y prueba de ello es que todos los grandes navegadores se están orientando a reconvertirse en cierta medida en sistemas operativos: Opera, Firefox y el misterioso Gazelle.

April 9, 2009

Taskfox: integrando Ubiquity en Firefox

Automatic text translation to english



Taskfox Prototype from Aza Raskin on Vimeo.

Sorprendente el prototipo funcional que ha presentado Aza de Taskfox, la adaptación de Ubiquity para ser integrada en Firefox.

Cada día que pasa estoy más alucinado con el cambio de paradigma tan profundo que implica la evolución de lo que hasta ahora conocemos como “navegadores” y que está llevando a cabo la gente de Mozilla.

Me repito una vez más, ya lo sé, pero lo dicho, se están sentando las bases de un nuevo sistema operativo ubicuo, multidispositivo y dentro de nada, multimodal.

Aun así todavía me falta algo, si el navegador se va a convertir en un sistema operativo lo ideal es que pudiera utilizarlo con la misma configuración, en cualquier momento, desde cualquier lugar y sin necesidad de tener que hacer una instalación ad-hoc para cada gadget o dispositivo en el que quiera disponer de él. O lo que es lo mismo, debería:

  • poder descargarme el paquete básico del navegador-sistema operativo que debería ser extremadamente liviano,
  • instalarlo con un sólo clic en el dispositivo (cualquiera) en el que lo vaya a usar,
  • de alguna forma logarme de manera segura y, a partir de ahí,
  • se me debería presentar de forma automática e inmediata mi “escritorio-página de inicio en blanco” de mi navegador-sistema operativo con la configuración que le haya dado a lo largo de todas mis sesiones de navegación: add-ons que haya instalado en algún momento desde cualquier dispositivo, los bookmarks que haya guardado, ventanas que haya abierto o separado en Taskfox con la distribución que haya dejado en el momento de cerrar la sesión en el navegador-sistema operativo etc, etc, etc…

Un sistema operativo en la nube, basado en estándares abiertos, extensible, fácilmente configurable por el usuario, que puede ser enriquecido y adaptado a sus necesidades instalando cualquiera de los miles de add-ons disponibles, que puede ser y que es mejorado para cubrir cualquier tipo de necesidad específica de cualquier tipo de público por miles de desarrolladores voluntarios a lo largo y ancho del mundo aplicando un modelo colaborativo y creativo de trabajo no ceñido ni limitado a las exigencias de una compañía de software, exprimiendo como vaticinaba Nikesh Arora hace tan sólo cuatro meses la inteligencia colectiva mundial y las sinergias de la economía de escalas…

…un sistema operativo para satisfacer la Larga Cola de necesidades y de usuarios…

…qué cambio de paradigma tan profundo de la informática y de los que ahora se rebelan como limitados sistemas operativos enlatados con los que trabajamos hoy día. Qué impacto tan grande en la evolución de la World Wide Web. El desarrollo de estos sistemas operativos (hablo en plural porque no me creo ni por un momento que a la vista de cómo está evolucionando la cosa Microsoft, Google, Apple y Opera no respondan lanzando y evolucionando a su vez sus hasta ahora “sólo” navegadores -como muestra ahí está Gazelle de Microsoft por ejemplo y Live Mesh-) es algo nuevo y excitante.

Es un cambio de paradigma radical en el modelo de interacción que conocemos ya que pasamos de centrar la atención, el esfuerzo y el desarrollo del software desde la maestría o dominio de las herramientas/aplicaciones/sistemas operativos a centrar la atención en la función, en el qué queremos hacer, no en el cómo tenemos que hacerlo y con qué tenemos que hacerlo. Se pasa a cargar el acento en la facilidad de uso, en la experiencia de usuario, en el fin, no en el medio, ni en el canal, ni en la herramienta.

Una revolución en el modelo económico que hasta ahora hemos conocido de la industria del software. Cada vez tendrá menos sentido vender aplicaciones cerradas -enlatadas- que sean instaladas de forma local sobre un sistema operativo cerrado -enlatado- propietario, opaco. Se venderán servicios o funcionalidades…

…o no se venderán ya que siempre habrá un desarrollador que voluntariamente contribuya con su trabajo a enriquecer el navegador-sistema operativo que se autosustentará y será rentable en su desarrollo gracias a los ingresos directos que obtendrá por el hecho de convertirse en una plataforma intermediaria que canalice la atención de los usuarios, su interacción -funcional y social-.

Mozilla y concretamente Aza Raskin ha dado con la fórmula magistral una vez más, con la ecuación perfecta que puede suponer el nuevo motor de cambio y evolución de la World Wide Web, rentable para los desarrolladores de los navegadores-sistemas operativos, para los desarrolladores de servicios en la Web y por supuesto, para los usuarios ya que será (al menos en una parte sustancial de los servicios o funcionalidades desarrolladas como comandos por la comunidad de programadores) gratuito, y universalmente accesible.

Google es la mayor empresa de marketing y publicidad mundial.

Sí, es cierto.

Pero ahora hay algo que amenaza directamente su hegemonía como rey indiscutido de la World Wide Web desde su aparición y como empresa tecnológica mundial puntera. Ese algo es Firefox de Mozilla, ya que Mozilla obtendrá sus ingresos a partir de ahora de Taskfox y de la intermediación de servicios y funcionalidades de terceros desarrolladores en lugar de obtener ingresos principalmente a partir de la publicidad asociada a un único servicio o funcionalidad concreta: las búsquedas. Mozilla y concretamente Firefox intermediarán en la explotación no de una única funcionalidad, sino de miles, y lo que es más interesante, no necesariamente desarrolladas por la Fundación, sino por cualquiera.

Aza Raskin acaba de hacer una vez más redondo, el cuadrado. Y lo gracioso es que lo hace añadiendo a su vez (y entre otros) una nueva capa de intermediación funcional y económica sobre los servicios del principal actor que genera ingresos en la Web: Google. Ha encontrado la nueva fórmula magistral que puede convertirse en el nuevo motor económico, de innovación y de cambio de la World Wide Web y que puede llevar su desarrollo a nuevos horizontes.

Y quizá de todo ello, lo que más me llama la atención es la revolución tan profunda a nivel mundial que puede implicar especialmente una funcionalidad o servicio que quizá es el más revolucionario de todos: la tradución automática, ad-hoc, instantánea, ubicua, ejecutable desde cualquier dispositivo y en un futuro multimodal que es el actual comando “Translate this from… to…” de Ubiquity o su evolución en Taskfox que se puede ver en el vídeo.

Cuando la tendencia de la World Wide Web y la convergencia de los medios y de los canales es hacia la movilidad, hacia la nube tal y como pone de manifiesto el último estudio de McCathieNevile sobre el uso de Opera Mini en dispositivos móviles a nivel mundial, esta funcionalidad puede suponer el mayor cambio, la mayor revolución social para las sociedades que se haya dado nunca desde la aparición del lenguaje o la introducción de la escritura. La caida de las barreras lingüísticas, la posibilidad de que cualquiera acceda al conocimiento humano de esta gigantesca e inigualable Biblioteca Mundial o Memoria de la Humanidad que es la World Wide Web puede suponer una revolución como no podemos ahora mismo imaginar.

Vivimos tiempos interesantes. Y no sólo por la crisis. Taskfox y Ubiquity son algo nuevo.

Firefox está mutando.






















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