Hay cosas que no tienen desperdicio, y una de ellas es la entrevista que Juan Luis Cebrián hizo a Steve Ballmer a su paso por España.
Aunque es de lo más jugosa en todos los aspectos, respecto a la temática de este blog subrayo tan sólo una frase…
Así vende Ballmer la nueva versión de Windows Vista:
“C. ¿Qué diferencias hay entre Vista y el sistema actual? ¿Por qué es tan importante?
B. Podría comentar muchas características, pero lo más destacable es la nueva interfaz, fresca, sencilla y emocionante. La hemos cambiado para que a la gente le resulte mucho más fácil hacer su trabajo. Por otra parte, las nuevas versiones de Word y de Excel se han visto aún más transformadas.”
Al respecto, dos cosas:
- “Interfaz fresa, sencilla y emocionante…” No tiene despercio traducido al cristiano podría ser algo más o menos como: fresca –> ¿quién dijo que la estética no era importante ni vendía? usable, minimalista ¿? (me gustaria verlo ciertamente, el tema del minimalismo en el diseño de interfaces tiene mucho que ver con algo que yo llamo “plegado de información” y por supuesto, con la presentación progresiva de información, similar aunque no exactamente lo mismo) y emocional. Parece Donald Norman vendiendo un producto
- Curioso que al preguntarle sobre Vista meta en el mismo saco y respuesta a Word y Excel. Ya lo he dicho más de una vez y lo vuelvo a decir, el modelo de negocio basado en la venta de licencias y los pc personales sin conexión a la red ha sido superado. Word y Excel, dos aplicaciones ofimáticas, son tan importantes ahora para el desarrollo del propio SO como puede serlo el mismo navegador. Lo que está sucediendo no es ni más ni menos que los sistemas operativos se están convirtiendo en la interfaz de acceso a Internet y la World Wide Web.
Hoy en día se tiene que hablar ya de sistemas operativos masivos en línea, no de sistemas operativos en terminales aislados. La Web y el escritorio personal es uno, y el mismo. Que se lo pregunten de nuevo a Google con su Spreadsheet, Writely, Calendar, Books…
y ello nos va a llevar a consideraciones sobre el diseño de interfaces que hasta ahora no nos habíamos planteado. El desarrollo de aplicaciones colaborativas va a ser una de ellas, los condicionamientos tecnológicos impuestos por el navegador otra: botones de atrás, delante, historial y demás opciones incluidas van a tener que empezar a formar parte común de las interfaces en línea, a ver cómo los integramos. En Google ya llevan tiempo haciéndolo con su Gmail. Están acumulando un valioso acervo que hasta ahora ninguna otra empresa tiene. ¿Cuando comenzaremos a cambiar el concepto de diseño de las aplicaciones?