Tentándole (interacción)

francisco tosete | usabilidad, interacción, diseño y arquitectura de información

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July 18, 2009

Metapatrones de diseño ambientales o Experiencia de Usuario y Diseño de Interacción Ambiental

Acabo de incorporarme a un proyecto en el que vamos a trabajar, como ha comentado en alguna ocasión Jesus Encinar, “al pixel”. En el que cada cambio que se acomete de la interfaz cuenta y ha de estar sustentado por una serie de decisiones que muevan a decidir la conveniencia de llevarlo a cabo o no. Y esta circunstancia, junto al hecho del transfondo de los proyectos que llevo como consultor de Experiencia de Usuario, Arquitecto de Información y Diseñador de Interacción (perdonad lo rimbombante que pueda parecer citar los tres campos principales de mi área de trabajo pero creo que es fundamental hacerlo a propósito de la esencia o idea principal que voy a tratar de exponer y defender en el presente post), me ha llevado a plantearme una cuestión interesante:

¿Existen metapatrones de diseño ambientales en UX, AI en HCI y más genéricamente en Diseño de Interacción?

¿Existen realmente?

En este proyecto acaban de pedirme que presente argumentos para ver la conveniencia de cambiar de lugar un “Teléfono de Atención al Cliente”. Lo curioso del tema es que la web en cuestión en la que estoy trabajando, por sus características, es bastante singular, no tiene un amplio campo (al menos a priori) de “competidores” o webs similares con las que poder comparar y realizar el clásico benchmarking a partir del cual extraer conclusiones válidas de diseño. De hecho, en España, es única, y en el mundo, que yo sepa, sólo hay tres organismos que se la puedan equiparar.

¿Cómo presentar razones sobre las que defender o no la conveniencia de acometer el cambio de lugar del teléfono a otra parte de la interfaz?

Bueno, hay muchas formas, y el benchmarking no es sino una de tantas. Por ejemplo, se pueden hacer test A/B, testar con usuarios reales, medir el aumento o disminución del número de llamadas al Call Center en función del lugar en el que se posicione el teléfono, echar mano de CrazyEg y monitorizar los puntos focales de atención o puntos calientes de interacción mediante mapas calientes generados a partir de donde clickan los usuarios en el actual diseño de interfaz, se pueden analizar los logs y tratar de extraer las pertinentes conclusiones asociadas al hecho de moverlo o no de lugar, etc.

Unas son más accesibles para el trabajo diario de cualquier consultor. Otras no. Así que una de las cosas que estaba haciendo era realizar un benchmarking cruzado de otro tipo de webs, no extrictamente ceñidas al campo de la actual (de hecho es lo que me habían aconsejado que hiciera para la presente tarea). Y con ello se me estaba planteando algo curioso.

Realmente creo que existen patrones de diseño que pueden considerarse desde múltiples y muy variados puntos de vista: UX, AI, HCI y Diseño de Interacción y en general, que exceden o implican a muchas más áreas de conocimiento a la vez. De ahí el hablar de metapatrones de diseño ambientales parafraseando a Peter Morville y su “nueva” disciplina, como ha dado en llamarla “Ambient Findability”.

Porque a pesar de hacer un benchmarking cruzado de diferentes sitios para observar dónde posicionan el “Teléfono de Atención al Cliente” en sus respectivas homes y webs, y a pesar de que son de campos de negocio diferentes, la cuestión principal, el leit motiv, o uno de los principales y más fuertes motivos, que puede mover a posicionar en todas ellas un teléfono en una posición particular es cuando menos fuertemente similar:

Es potenciar su visibilidad para que los clientes o usuarios del web lo vean con extremada facilidad, si tal es la meta -potenciar el Call Center-, u ocultarlo o posicionarlo en un lugar menos importante o con una jerarquía informativa inferior en la página para reducir el número de llamadas al mismo, frente al uso de la web u otros sistemas o ayudas en línea, si tal es el objetivo principal que se busca con el rediseño.

Así, no parece descabellado, sino ciertamente pertinente, conveniente, e incluso necesario realizar un benchmarking cruzado de sitios de diferentes áreas y modelos de negocio para analizar cómo y por qué posicionan el Teléfono de Atención al Cliente en determinados lugares en sus respectivas webs: evaluando tanto las razones contextuales que pueden llevar a tal decisión -las características particulares de diseño de la interfaz y los condicionamientos que pueden haber dado lugar a esa decisión en esa web concreta y en esa interfaz específica-, y las características que pueden haber llevado a tal decisión en otras webs no relacionadas e incluso en otros dispositivos y/o en otras interficies (no necesariamente superficies interactivas).

Un análisis ambiental intentando inferir las razones de diseño que guían un objetivo que se busca respecto a un propósito específico con un diseño en distintos soportes, interficies (web, papel) y dispositivos.

La busqueda de metapatrones de diseño ambientales.

Existen, pienso. Los patrones de diseño lo son, sólo hay que leerse el libro de Jennifer Tidwell uno de tantos otros por ejemplo, para ser conscientes de ello, y ampliar un poco el campo del razonamiento a otras interficies y dispositivos.

En general, analizar qué cuestiones desde un punto de vista ambiental pueden forzar a tomar una determinada decisión de diseño respecto a un elemento específico a evaluar y a un objetivo o meta concretos, tanto gráficamente hablando, de acuerdo a la importancia jerarquica informativa que tiene en la interfaz, hasta las razones desde un punto de vista diseño ergónomico (por ejemplo por qué en la máquina de café de nuestra oficina se pone el Teléfono de Atención al Cliente donde se pone -¿esquina superior derecha? donde suele estar la ranura por la que echamos la moneda para obtener el café? ¿Está posicionada en ese lugar por el condicionamiento físico de que una gran mayoría de la población es diestra y a una determinada altura porque la media de altura de la población, o más genéricamente del hombre y la mujer es “X”?) físico ¿qué factores influyen en el diseño del objeto físico, qué affordances ofrece? o cognitivo ¿cómo las percibimos y procesamos? con el fin de extrapolarlas al entorno digital.

Al fin y al cabo, el proceso psicofísico de percepción de nuestro mundo tridimensional, aunque complejísimo, reduce (creo, por favor, entiéndase esto con el debido, necesario y considerado excepticismo científico de quién no puede comprobarlo en laboratorio) la complejidad de los factores implicados en la toma de decisiones que guían nuestras acciones, nuestra percepción cotidiana y nuestro proceder cognitivo diario.

Metapatrones de diseño ambientales.

Amplía el campo de análisis de tu benchmarking y no te ciñas únicamente a las webs de tu sector de negocio, a tu interfaz concreta, a tu soporte informativo específico (papel o digital) o al dispositivo con el que trabajes.

Si lo amplías es posible que obtengas información, razonamientos y conclusiones que te pueden llevar a identificar metapatrones de diseño ambientales ciertamente interesantes.

Insisto, todo ello expresado con el necesario excepticismo científico. Pero aún así, creo que es una nueva área en cuanto al Diseño en general, y en cuanto a la Experiencia de Usuario y a la Interacción Hombre-Ordenador en particular se refiere, que debería comenzar a ser reconocida y tenida en cuenta y por ende, articulada e investigada.

Me gustaría ver algún día el equivalente del libro de Jennifer Tidwell “Diseñando interfaces: Patrones para un Diseño de Interacción efectivo”, el propio título de su libro lo dice, escrito e identificando patrones de diseño, de organización de contenidos y de interacción no ciñéndose a la World Wide Web, sino ampliado a diversas áreas de conocimiento, ocio o negocio, a distintos soportes informativos y a diversos dispositivos que no tienen porque ser necesariamente el ordenador (la interacción que mantenemos actualmente con el mismo y el paradigma que ahora está cayendo sobre el que se ha sustentado hasta ahora la HCI clásica, forma física del ordenador y periféricos de entrada como el teclado o el ratón, es ciertamente limitada cuando podría ser potenciada, como se está comenzando a hacer ahora por otros medios de interacción multimodales como el tacto, la vista, o la voz).

Una concepción mucho más universal del Diseño de Interacción y la Experiencia de Usuario en línea o mucho más próxima a la Teoría del Diseño de Información e Interacción integral explicitada por Nathan Shedroff.

“One of the most important skills for almost everyone to have in the next decade and beyond will be those that allow us to create valuable, compelling, and empowering information and experiences for others. To do this, we must learn existing ways of organizing and presenting data and information and develop new ones. Whether our communication tools are traditional print products, electronic products, broadcast programming, interactive experiences, or live performances makes little difference. Nor does it matter if we are employing physical or electronic devices or our own bodies and voices. The process of creating is roughly the same in any medium. The processes involved in solving problems, responding to audiences, and communicating to others are similar enough to consider them identical for the purposes of this paper. These issues apply across all types of media and experiences, because they directly address the phenomena of information overload, information anxiety, media literacy, media immersion, and technological overload–all which need better solutions. The intersection of these issues can be addressed by the process of Information Interaction Design. In other circles, it is called simply Information Design, Information Architecture, or Interaction Design, Instructional Design, or just plain Common Sense”.

Explicitada por Sharp, Rogers y Preece (1):

“How many interactive products are there in everyday use? Think for a minute about what you use in a typical day: cell (mobile) phone, computer, personal organizer, remote control, coffe machine, ATM, ticket machine, library information system, the web, phtocopier, watch, printer, stereo, DVD player, calculator, video game… the list is endless. Now think for a minute about how usable they are. How many area actually easy, effortless, anda ajoyable to use? All of them, several, or just one or two? This list is probably considerably shorter. Why is this so?…

The main aims of this chapter are to:

Explain the difference between good and porr interaction design.
Describe what interaction design is and how it relates to human-computer interaction and other fields.
Explain what is meant by the user experience and usability.
Describe what and who is involverd in the process of interaction design.
Outline the differente forms of guidance used in interaction design.
Enable you to evaluate an interactive product and explain what is good and bad about it in terms of the goals and core principles of interaction design”

¿What is Interaction Design?”

o implicita en la definición comunitaria de la Wikipedia sobre Arquitectura de la Información:

“La Arquitectura de la Información (AI) es la disciplina y arte encargada del estudio, análisis, organización, disposición y estructuración de la información en espacios de información, y de la selección y presentación de los datos en los sistemas de información interactivos y no interactivos.

La Arquitectura de la Información trata indistintamente del diseño de: sitios web, interfaces de dispositivos móviles o gadgets (como los iPod), CDs interactivos, videoclips digitales, relojes, tableros de instrumentos de aviones de combate o civiles, interfaces de máquinas dispensadoras, interfaces de juegos electrónicos, etc.

Su principal objetivo es facilitar al máximo los procesos de comprensión y asimilación de la información, así como las tareas que ejecutan los usuarios en un espacio de información definido”.

Realmente está todo escrito. El conocimiento y la Ciencia avanzan a partir de, y evolucionando, el propio conocimiento y la Ciencia existente en un momento dado, examinando el “estado del arte” en un campo o cuestión determinada. Tan sólo hay que tener curiosidad y otro (muchas veces necesario) punto de vista.

Metapatrones de diseño ambientales.

–0–

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

(1) Capítulo 1. p. 0: Sharp, Helen; Rogers, Yvonne; Preece, Jenny. Interaction design : beyond human-computer interaction. 2ª ed. reimpr. corr. Hoboken : John Wiley & Sons, 2007. 775 p. ISBN 978-0-470-01866-8

(nota, lo de página 0 no es una errata, realmente es el primer libro que veo que empieza por la página 0 en lugar de por la 1 ¿error del editor? :-)

February 6, 2009

Imprimir Arquitecturas de Información en dos o más páginas con Microsoft Visio

Automatic translation of the text to english

Si una arquitectura no te entra en una página lo cual suele ser usual cuando hablamos de sitios grandes utiliza el cuadro de diálogo de Configurar Página de Microsoft Visio (Archivo > Configurar página…) para ajustar el contenido:

Arquitectura de Informacion con Excel
Arquitectura de Información realizada en una hoja de Excel con cerca de mil secciones/subsecciones. Aún con el máximo nivel de zoom no entra toda la arquitectura en una sola pantalla. Haciendo zoom menos se detectan ya patrones interesantes en base al código de colores utilizado para marcar los niveles jerárquicos viendo el balanceado del árbol de contenidos. La pena es que no entra en una sola pantalla con lo cual es imposible algo básico, realizar comparaciones entre todas las secciones

Cuadro de dialogo de Configurar pagina de Microsoft Visio

  • En la pestaña de Configurar impresión, en el combo desplegable de “Papel de la impresora” selecciona el tipo de papel que desees, A3, A4…
  • En la sección “Zoom para imprimir” elige el radio button de “Ajustar a:” y específica el número de hojas de ancho y de alto que necesites en los box correspondientes.
  • En la pestaña tamaño de página selecciona las medidas con las que quieres trabajar (yo suelo utilizar puntos para tener una idea directa del tamaño real y el espacio aproximado que ocuparán los elementos al pintarlos en Visio, en el diseño final).

Acepta e imprime.

Las razones para invertir un poco de tiempo en “pintar” una arquitectura en papel son muchas y variadas. Por citar tan sólo algunas de las más importantes:

  • Una arquitectura es literalmente un mapa, pero un mapa muy especial. Es un mapa de conocimiento que te permite abstraer los contenidos de un sitio, comprender su organización y montar la estructura hipertextual que enriquezca el espacio de información que se está diseñando.
  • Una arquitectura pliega la información en un muy limitado espacio. Funcionan exactamente igual que los resúmenes, las síntesis, los apuntes que tomábamos en clase o las notas que tomamos en una reunión para levantar acta con posterioridad y que sirven como recuerdo de lo debatido/leído/analizado en un momento dado. Los rótulos asociados a cada sección representan idealmente el contenido de la misma y permiten crear un mapa jerárquico informativo del sitio.
  • Cuando el sitio es muy grande se pierde la visión global de la estructura ya que no se puede visualizar entera la arquitectura al mismo tiempo en una hoja de cálculo como Excel (aproximadamente unas 40 ó 50 filas -secciones- a la vez en un monitor de 17 pulgadas y con una resolución de 1024x768 píxeles y con un nivel de zoom de 115-120%). Ello impide que podamos obtener una visión global de todo el sitio, hacernos una idea de cómo y por qué se ha estructurado, o de cómo y por qué se está estructurando, e impide asimismo identificar nuevas asociaciones u organizaciones informativas potenciales.
  • Es fundamental y ayuda muchísimo a los encargados del desarrollo técnico.
  • Es un entregable básico para el cliente que permite depurar en un momento temprano debatiendo con él, errores o incosistencias o subsanar carencias informativas del sitio.

Por experiencia personal, pinta la arquitectura e imprímetela en papel. Utiliza una, dos, o las hojas que necesites, tanto a lo ancho como a lo alto, y luego coge tijeras y celo y monta la composición de todas ellas. Pégala en una pared enfrente de tí, imprímela en PDF y mándasela al cliente y al resto del equipo de desarrollo.

Te harás un favor a tí mismo, al cliente, al equipo de diseño gráfico y a los desarrolladores y el resultado final se notará al permitirte crear a la postre una mejor arquitectura refinando la actual.

Una arquitectura de información en papel permite obtener una visión global del sitio algo imposible de lograr trabajando en un monitor.

January 25, 2009

Arquitectura de la Información, Vannevar Bush, Paul Otlet, Henri La Fontaine y el origen conceptual de la World Wide Web

Automatic translation of the text to english

Vía Areia.info descubro un vídeo que me ha llamado la atención sobre el origen de Internet:


Internet es la Red de redes, la infraestructura física sobre la que se asienta entre otras, la más conocida de todas ellas, la World Wide Web, a la que dió luz Tim Berners-Lee cuando puso en marcha el primer servidor web en 1989, en el CERN.

Mapa de Internet
Visualización de Internet, una de las muchas razones por su semejanza con el cerebro, la mente humana y su estructura neuronal, por lo que me gusta llamarla la Memoria del Mundo (imagen de Wikimedia Commons)

Complementando a la historia de la aparición de Internet, para quien tenga curiosidad por conocer los orígenes de la World Wide Web -sistema de información distribuida hipertextual- os recomiendo leer el tantísima veces citado artículo de Vannevar Bush, uno de los visionarios al que se puede considerar como padre conceptual de la Web:

Versión original: “As we may think”

Versión española publicada en marzo de 2001, en el número 239 de la Revista de Occidente: “Cómo podríamos pensar”

En 1941, Bush fue uno de los científicos que participó en el Proyecto Manhattan que desarrolló la Bomba Atómica. Y es que la Segunda Guerra Mundial además de ser una de las épocas más sangrientas de la Historia (como suele suceder, los grandes avances siempre llegan de la mano de la inversión militar y de grandes conflictos armados) fue uno de los períodos de mayor creatividad científica humana.

De buenas a primeras Bush que fue nombrado Director de la Office of Scientific Research and Development por Roosevelt, se encontró al finalizar la guerra con una ingente cantidad de material científico generado por los propios científicos de EE.UU y expoliado por los aliados de los archivos de media Europa. Una extraordinaria e inigualable fuente de conocimiento a la que sabía, tenía que dar salida para ayudar a reconstruir las sociedades civiles de medio mundo.

Y para ello, para facilitar el tratamiento de tal volumen de información, pergeñó el Memex, un sistema de información que nunca se desarrolló pero que ha sido considerado como uno de los precursores del hipertexto y de la World Wide Web.

No obstante, Bush, aunque es uno de los padres conceptuales más reconocidos de la Web tuvo dos espejos en los que mirarse: Paul Otlet y Henri La Fontaine, creadores del Instituto Internacional de Bibliografía y padres de la Documentación.

En 1895 y a raíz de la Conferencia Internacional de Bibliografía celebrada en Bruselas, Otlet pone en marcha la creación de un Repertorio Bibliográfico Universal (RBU) de más de 400.000 registros bibliográficos de las obras publicadas en todo el mundo y cuyo propósito declarado era llegar a abarcar todo el conocimiento de la Humanidad recogido en las monografías. Llegó a alcanzar la nada desdeñable cifra de los 15.000.000 de registros bibliográficos en tarjetas de papel que todavía hoy se conservan.

Fue un fracaso absoluto.

Fue un fracaso absoluto y un gran paso adelante ya que conllevó el nacimiento de la Documentación como Ciencia, el desarrollo de los lenguajes documentales entre los que se puede citar la Clasificación Decimal Universal (más conocida como CDU) y de lo que en mi opinión es el precedente de esta disciplina que hoy día se está desarrollando focalizada en el tratamiento, estructuración y organización de espacios de información entendiéndose por tales tal y como cito en imaginas.net aquellos definidos:

“por un conjunto de elementos informativos entre los que se establecen relaciones fuertes intrínsecas y/o extrínsecas de naturaleza semántica, orgánica, funcional o temporal.”

Espacios (sitios web, móviles, etc) de los que se ocupa la Arquitectura de la Información y que definimos día tras día en nuestro trabajo cotidiano los Arquitectos de Información.

Os dejo con un vídeo sobre el “Tratado de la Documentación: el libro sobre el libro”, una de las obras cumbres de Otlet en las que sentó las bases de la World Wide Web:


September 8, 2008

Google, lectura, pensamiento, inmediatez y Sociedad

(Post largo)

Recién llegado de vacaciones estaba revisando mi buzón de correo cuando me encontré con algunos mensajes de Iwetel sobre un artículo publicado en la revista de libros Arcadia, traducción del publicado en inglés por Nicholas Carr titulado:

¿Será que Google no está volviendo stoopidos?

El artículo es largo, bastante largo. No obstante me parece interesante ya que recoge una gran cantidad de ideas sobre las que se podría debatir más en detalle y profundidad (si os apetece leerlo entero casi es mejor imprimirlo en papel y hacerlo cuando se tenga algo de tiempo libre ya que es denso).

Del artículo extracté algunos párrafos que recogen las ideas que más me llamaron la atención y que reproduzco más abajo. Al final del post está el mensaje que mandé a Iwetel a raiz de su lectura.

Reflexionando, es curioso cómo las Nuevas Tecnologías de la Información (NTI) condicionan la forma en que consumimos información de la World Wide Web y condicionan nuestro pensamiento.

A saber, en este caso concreto, como el artículo lo leí entero en pantalla el software actual y los navegadores, a menos que utilice alguna extensión específica para realizar una suerte de anotaciones (que las hay para Firefox) no me permiten escribir al margen del texto electrónico las ideas que me va sugiriendo la lectura, como sí puedo hacerlo en papel; tampoco puedo realizar subrayados que me faciliten extractar la información que considero clave o las ideas más relevantes, ni enfatizar el texto con un rotulador fluorescente que actúe como punto focal atrayendo mi atención en una lectura posterior, ni, volviendo al mundo digital, abrir una miniventana de búsqueda para localizar un artículo leído en un momento anterior relacionado con el actual linkado en un punto concreto del texto.

Mi patrón de absorción de información en este caso (y en el de otras ocasiones) ha sido ir leyendo el texto, utilizar el portapeles para mediante un copiar y pegar al bloc de notas -una de las herramientas imprescindibles a mi entender, de un sistema operativo- ir seleccionando los párrafos con las ideas que me parecían más interesantes, salvarlo en un archivo plano de texto, releerlo a continuación y comenzar a escribir lo que me sugería la lectura.

Es curioso examinar el modelo de interacción de consumo de información y de lectura , condicionado por el canal (Web), el dispositivo (pantalla) y la interfaz (digital, dinámica, hipertextural y multimedia) con la que interactuamos con el que aplicamos cuando leemos en papel, soporte informativo cuyas cualidades físicas permiten hacer otras operaciones como las citadas anotaciones, subrayados, remarcados con fluorescentes, que nos sirven en definitiva para mapear y extractar la información de un documento. O lo que es lo mismo, para realizar un proceso conceptualmente similar al que se da cuando se diseña un sitio web aplicando las técnicas y herramientas de la Arquitectura de la Información. Es decir, el proceso de análisis, sintetización, organización de contenidos, estructuración y rotulación de las secciones y contenidos creando entre otras cosas, artefactos cognitivos como los mapas de la arquitectura del sitio (entregable para el cliente) o el mapa del sitio en la Web.

El tema da para una reflexión profunda acerca de la forma en que leemos -en que leen los usuarios- en las pantallas digitales (fundamental para la Usabilidad), la memoria, los modelos mentales de aprendizaje, de los artefactos de los que nos servimos para tales operaciones, y de cómo las herramientas digitales multiplican exponencialmente nuestra capacidad cognitiva y mental para el procesado de información volviéndonos, en mi opinión, no más estúpidos, sino todo lo contrario, potenciando espectacularmente nuestra inteligencia.

Un artículo profundo. Os dejo a continuación con los párrafos que extracté del mismo. No están recogidas todas las ideas por lo que lo dicho, merece la pena dedicarle algo más de tiempo al artículo entero

Para acabar, me quedó con una reflexión de un mensaje de respuesta que mandó a Iwetel Juan Alonso Fernández, idea a la que hacía alusión también Jesús Tramullas en otra respuesta:

“Internet…

…es un nuevo medio con un lenguaje propio (más breve y multimedia) pero en un contexto
determinado: el octavo continente.”

Es ese Octavo Continente - [digital], las herramientas tecnológicas y cómo desde el punto de vista del Diseño de Interacción, del Diseño de Información, de la Arquitectura de la Información y de la Visualización de Información se pueden diseñar interfaces y espacios de información óptimos, lo que me interesa como Arquitecto de la Información y profesional de la información. O lo que es lo mismo, cómo diseñar los artefactos cognitivos: herramientas de software ofimáticas y demás aplicaciones, navegadores y sistemas operativos, para incrementar la inteligencia humana.

Es lo que más me apasiona de mi profesión, la esencia pura de la Arquitectura de la Información.

–O–

Los párrafos extractados del artículo:

“No es que ya no pueda pensar (por lo menos hasta donde me doy cuenta)…

Ya no pienso como antes. Lo siento de manera muy acentuada cuando leo. Sumirme en un libro o un artículo largo solía ser una cosa fácil.

los medios no son meros canales pasivos por donde fluye información. Cierto, se encargan de suministrar los insumos del pensamiento, pero también configuran el proceso de pensamiento.

Mi mente ahora espera asimilar información de la misma manera como la red la distribuye: en un vertiginoso flujo de partículas.

Y lo que la red parece estar haciendo, por lo menos en mi caso, es socavar poco a poco mi capacidad de concentración y contemplación.

Mientras más usan la red, más trabajo les cuesta permanecer concentrados cuando se trata de textos largos.

“He perdido casi completamente la capacidad de leer y asimilar un texto largo en la red o incluso impreso”

Su manera de pensar, dijo, ha adquirido una cualidad entrecortada, como de staccato, que a su vez es reflejo de la manera de como escanea partes cortas de texto de muchísimas fuentes en línea.

Es más, tengo dificultades a la hora de absorber un blog de más de tres o cuatro párrafos. Empiezo a leerlo en diagonal”. Sin embargo, un par de anécdotas no prueban nada.

un trabajo… sugiere que bien podemos encontrarnos en medio de un mar de cambios en lo que concierne a la manera como leemos y pensamos.

“Es evidente que los usuarios, cuando leen en línea, no lo están haciendo en el sentido tradicional del término; es más, hay indicios de que nuevas formas de ‘lectura’ están surgiendo en la misma medida que los usuarios examinan horizontalmente, a golpes de vista, títulos, tablas de contenido y resúmenes, en busca de resultados rápidos.

es probable que hoy estemos leyendo cuantitativamente más de lo que leíamos en las décadas del 70 y 80 del siglo pasado, cuando la televisión era nuestro medio predilecto.

A Wolf le preocupa que el tipo de lectura que promueve la red, un modo de leer que da prioridad a la eficacia y la inmediatez sobre cualquier otra cosa, bien puede estar debilitando nuestra capacidad para ese otro tipo de lectura en profundidad que surgió [con]… la imprenta…

“Varios experimentos han demostrado que quienes leen ideogramas, como los chinos, desarrollan sistemas de circuitos mentales para leer muy distintos a los que se encuentran entre quienes, como nosotros, tenemos un lenguaje escrito que recurre a un alfabeto. Y tales variantes se extienden a lo largo y ancho de muchas regiones del cerebro, incluyendo aquellas que gobiernan funciones cognitivas tan esenciales como la memoria y la interpretación de estímulos visuales y auditivos. Cabe esperar, por tanto, que los circuitos que se tejen al usar la red serán distintos de aquellos que se entretejen al leer libros y otros trabajos impresos. Cerebros como computadores El cerebro humano es casi infinitamente maleable”

Internet, un sistema informático muy poderoso, está subyugando la mayoría de todas nuestras otras tecnologías intelectuales. Se está convirtiendo en nuestro mapa y reloj, nuestra imprenta y máquina de escribir, nuestra calculadora y nuestro teléfono, nuestra radio y televisión.

Cuando, en marzo de este año, The New York Times optó por dedicar la segunda y tercera páginas de todas sus ediciones diarias a resúmenes de artículos interiores, su director de diseño, Tom Bodkin, explicó que dichos “atajos” le brindaban al lector agobiado por la prisa una “degustación” rápida de las noticias del día, evitándole así el “menos eficaz” método de en efecto pasar unas cuantas páginas y leer los artículos enteros.

Google, dice su presidente ejecutivo, Eric Schmidt, es “una compañía fundada en torno a la ciencia de la medición”, y pretende llegar a “sistematizar todo” lo que hace. A partir de los terabits (mil millones de bits) de información conductual que recoge a través de su buscador y otros portales, realiza miles de experimentos diarios, según el Harvard Business Review, y utiliza los resultados para pulir los algoritmos que cada vez controlan más la manera como la gente encuentra información y extrae o le da sentido a la misma. Lo que Taylor hizo para el trabajo manual, Google lo está haciendo para el trabajo de la mente.

“organizar toda la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil”

Para Google, la información es una especie de materia prima, un recurso utilitarista que puede explotarse y procesarse con eficacia industrial. A mayor número de fragmentos de información a los que podamos acceder y a la mayor rapidez con la que podamos extraer su esencia, más productivos seremos en tanto pensadores.

“El buscador último, supremo, el no va más de los buscadores, sería algo como la gente inteligente… o quizá más inteligente”, dijo Page en una alocución hace un par de años. “Para nosotros, trabajar en la búsqueda es una manera de trabajar en la inteligencia artificial”

El cerebro humano no es más que un computador obsoleto que necesita un procesador más rápido y un disco duro más grande. La idea de que nuestra mente debiera operar como una máquina-procesadora-de-datos-de-alta-velocidad no solo está incorporada al funcionamiento de internet, sino que al mismo tiempo se trata del modelo empresarial imperante de la red.A mayor velocidad con la que navegamos en la red, a mayor número de enlaces sobre los que hacemos clic y el número de páginas que visitamos, mayores las oportunidades que Google y otras compañías tienen para recoger información sobre nosotros y nutrirnos con anuncios publicitarios. La mayoría de los propietarios de internet comercial tienen suficientes intereses económicos en juego como para tomarse la molestia de recoger las migas de datos que vamos dejando como un rastro al tiempo que saltamos de enlace en enlace: mientras más migas, mejor.

Lo último que estas empresas quisieran es alentarnos a leer a gusto y a nuestras anchas o invitarnos a lenta y concienzuda reflexión.

Con todo, repito una vez más, la red no es el alfabeto y, aunque quizá reemplace a la imprenta, igual produce algo completamente distinto. El tipo de lectura en profundidad que se promueve mediante una secuencia de páginas impresas es valiosa no solo por el conocimiento que adquirimos de las palabras del autor sino por las vibraciones y resonancias intelectuales que tales palabras desencadenan dentro de nuestra mente.En los silenciosos espacios que la sostenida y concentrada lectura de un libro (o cualquier otra forma de contemplación, para el caso) abre, posibilita, allí hacemos nuestras personales asociaciones, sacamos nuestras propias conclusiones, hacemos nuestras propias analogías, promovemos nuestras propias ideas.

He ahí la esencia de la oscura profecía de Kubrick: en tanto empezamos a depender de los computadores para entender el mundo, es nuestra propia inteligencia la que se achata convirtiéndose en inteligencia artificial.”

[No es cierto]

–O–

El mensaje que mandé a Iwetel. En él no trato todas las ideas sino sólo algunas y centrándome más que en el patrón de interacción de lectura en pantalla comentado en la primera parte del post, en su relación con la Sociedad de la Información. Demasiadas cosas interesantes para analizar juntas en un mismo artículo. El mensaje:

“Pues como opinión personal, el artículo (entero) me ha gustado. Y la verdad es que me ha gustado mucho a excepción de los últimos párrafos que podrían ser suprimidos perfectamente.

Las tesis que defiende el autor me parecen interesantes así como los argumentos que presenta aunque no estoy de acuerdo con algunos de ellos y con algunas de las conclusiones a las que llega. Esencialmente, ideas que recoge:

  • La inmediatez como forma preponderante de la comunicación en nuestra sociedad actual dada por los medios tradicionales de comunicación de masas. A saber: radio, prensa, televisión y productos impresos (libros, etc).
  • El cambio en la manera en que asimilamos información en función del medio concreto (Internet, radio, televisión o productos impresos) y cómo dicho medio configura nuestro pensamiento. En el caso de la Web, el hipertexto y la findability (el autor cita exclusivamente a Google como paradigma de la búsqueda pero lo que me interesa es el concepto de Morville de Findability).
  • Si configura nuestro pensamiento –> cómo repercute a nivel biológico en las estructuras de nuestro cerebro (como lo moldea) y concretamente en la adquisición, procesamiento, entendimiento, asimilación, reflexión y generación de conocimiento, y por tanto y en ultima instancia de sabiduría.

Se centra en las siguientes ideas:

  • La Web socava la capacidad de entender textos largos y de nuestra comprensión. Aunque no lo dice en todo el texto excepto en el título “nos vuelve estúpidos” (cosas, ambas, con las que no estoy para nada de acuerdo).
  • La Web acentúa la cantidad de información que consumimos y el tiempo que pasamos leyendo (estoy de acuerdo).
  • El hipertexto y los medios multimediales cambian la forma en que leemos y consumimos información, prescindimos de lo superfluo y nos centramos en la importante (cierto). Muy curiosa la relación que hace el autor de la Web - buscadores - Taylorismo y la concepción “puramente empresarial” (y por ende capitalista) de la Web.
  • La inmediatez se impone y los mensajes se acortan salvajamente. Algo rotundamente cierto.

En cuanto a esta última idea es la que personalmente más me interesa y me preocupa ya que, dado que como en nuestra sociedad están cambiado los hábitos y y el consumo informativo centrándose en mensajes o unidades informativas extraordinariamente cortos (o reducidos en el tiempo) una sociedad que:

a) desconozca o sea incapaz de verificar la veracidad de la información del mensaje,

b) desconozca o sea incapaz de conocer el contexto en el que se produce,

c) desconozca o sea incapaz de relacionar dicho mensaje con terceros para contrastar,

es ante todo una sociedad extraordinariamente manipulable. Es una sociedad en la que se puede inocular (y explotar) el Miedo (sí, con mayúscula) como se hace escandalosamente a diario en todos los temas de importancia capital, es lo que hacen todos los medios de comunicación con extraordinario éxito creando corrientes de opinión en masa y es una sociedad que adolece de muchos otros problemas. En mi opinión tenemos en la actualidad un gravísimo problema en nuestras sociedades en las que los ciudadanos han perdido (por muchas y diversas razones, entre otras el ritmo y estilo de vida en el que vivimos) su capacidad crítica y sobre todo, el tiempo necesario para consumir algo más que no sean píldoras informativas y formarse y obtener “el otro” necesario punto de vista sobre las cosas.

Eso en el lado negativo. En el positivo lo dice el autor, consumimos muchísima más información lo que cambia la forma en que la adquirimos y la procesamos, además de cambiar el soporte y la forma a través de la cual la consumimos (multimedia e interacción) lo cual nos ofrece formas muchísimo más eficientes para potenciar nuestro conocimiento.

Ideas y reflexiones cogidas a vuelapluma en media hora a raiz de la lectura del artículo. En mi opinión es fracamente interesante y merece la pena reflexionar sobre el mismo con un poco más de detenimiento. Más del que puedo dedicarle ahora.”

Nota:
El Copyright de 2008 del artículo original: “¿Será que Google no está volviendo stoopidos?” es The Atlantic Monthly Group. Distribuido por Tribune Media Services. La traducción ha sido realizada por Juan Manuel Pombo y publicada en la Revista Arcadia. Los párrafos extractados del artículo han sido reproducidos en este blog con el permiso de la RevistaArcadia.com de Publicaciones Semana S.A. que tiene el CopyRight © 2008

June 20, 2008

Número de items en los menús de navegación, folksonomías, conocimiento y Arquitectura de la Información

Me ha gustado el post de Donna sobre el número ideal de items en los menús de navegación, las listas cortas y largas y la cita que hace sobre qué son las categorías básicas.

Interesante si se relaciona con el sistema folksonómico que es Del.icio.us, a la postre un tesauro generado ad-hoc por los usuarios cuyas etiquetas (más o menos “palabras clave” = más o menos “categorías”) reflejan de una manera mucho más cercana el vocabulario utilizado por la gente de la calle que los términos que en múltiples ocasiones empleamos los arquitectos y nuestros clientes para los rótulos de las categorías principales y secundarias de los sistemas de navegación de cualquier sitio web.

Y lo que aplica para Del.icio.us puede aplicar asimismo para Flickr o para cualquier otra web que utilice taggeado y folksonomías. Desde un punto de vista documental y epistemológico hay una bonita e interesante reflexión y campo de investigación detrás de todo esto.

Si algún doctorando se anima, la comparativa entre la genésis, evolución y vida de un sistema de clasificación universal como es la CDU (controlado y artificialmente generado por profesionales de la información) y el sistema folksonómico de Del.icio.us (orgánicamente evolutivo y generado por los usuarios) es materia para una estupenda e interesantísima tesis sobre la clasificación del conocimiento humano y su aplicación directa al campo y a nuestra práctica cotidiana de la Arquitectura de la Información.

Lástima que no exista un trends como GoogleTrends que nos permita conocer estadísticas y datos de uso de términos más empleados/taggeados en sitios sociales como el citado Del.icio.us, Flickr o cualquier otro social, de uso masivo, similar. Nos sería de buena ayuda cuando tenemos que definir una arquitectura y hemos de escoger los rótulos de las categorías principales.

Y es que el tema no es baladí, utilizar un nombre u otro como rótulo principal de una categoría puede suponer la diferencia entre algunas decenas (o cientos de, en algunos casos) de miles de visitas más o menos al mes al sitio con el consecuente impacto en la posible monetización de sus contenidos informativos. Escoger qué rótulos se usan como categorías principales en una Web es crítico en sitios de uso y tráfico masivo.

Para saber más sobre Folksonomías y taggeado:

Jorge Serrano-Cobos: Tags, folksonomies y bibliotecas

Catuxa Seoane: El éxito de las folksonomías

Yusef Hassan Montero: Indización Social y Recuperación de Información

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