La elipsis como recurso de diseño visual
En el lenguaje visual uno de los recursos con el que se puede jugar para crear atención y que se puede aprovechar para alterar el mensaje transmitido al usuario es la elipsis.
Por tal se entiende la eliminación explícita de algún elemento de la imagen que transforma su significado.
Revisando mis feeds he ido a dar con un post de Infografistas.com que comenta un mapa elaborado por Jonas Dagson sobre un mapa de “Save the children” en el que se muestran los países en los que está prohibido azotar a los niños. Tan sólo 24 en todo el mundo.
Este mapa es un estupendo ejemplo de aplicación de la elipsis. El problema en este caso particular no es qué información mostrar, sino qué información no mostrar. Borrando tinta el significado del mensaje se transmite al usuario de una manera extraordinariamente clara y directa:

La carga semántica del mensaje es alterada para realzar lo que se quiere transmitir. En lugar de mostrar todos los países (mapamundi completo) y colorear aquellos en los que está prohibido azotar a los niños, lo cual puede transmitir una carga semántica negativa (todos estos países son distintos de la “normalidad o generalidad”), es decir, en lugar de mostrar todo el contexto, se suprime dicho contexto a propósito para lograr potenciar la singularidad. Se borran todos los países en los que sí se puede azotar a los niños sin temor a ser multado o castigado y se muestran tan sólo aquellos que tiene legislación que lo prohíbe reforzando el mensaje de denuncia en pro de los derechos infantiles y mostrando la “soledad” de dichos países.
No obstante el diseño puede ser mejorado con muy muy poco esfuerzo. Y es que en este caso se está aplicando la metáfora del mapamundi demasiado a rajatabla ya que aproximadamente el 85% de la tinta del gráfico no transmite significado. Y puesto que no transmite significado es ruido visual destinado a embellecer el diseño.
Si se hace uso de la elipsis como figura de retórica visual lo mejor es hacerlo de manera completa y aprovechar el espacio en blanco como potente separador visual de cualquier otro elemento y creador de un contexto muy particular: la nada y en medio de ella, la singularidad.

En el gráfico rediseñado se borra todo aquello que no transmite significado dejando sólo lo que sí lo tiene. Exactamente el recurso que utiliza intensivamente Tufte a lo largo de sus libros cuando habla constamente de “borrar tinta” para hacer emerger la información y el conocimiento implícito en ella a través del diseño visual.
Un gráfico brillante el de Jonas Dagson. Para compararlos mejor podéis descargaros ambas imágenes en una sola más grande, a través del enlace de abajo, abrirla en el navegador y utilizar F11 para verla a pantalla completa:
Contrapuesto al mismo, la portada de El País Semanal de hoy ofrece otro bello ejemplo de uso de la elipsis como figura retórica visual.

“En busca del oro negro: El elixir que mueve el mundo” es el título del artículo cuya fotografía encabeza la portada. Sobre un fondo de color negro dos manos de color carne brillantes unidas, sostienen en sus palmas el preciado elemento del siglo XXI.
El negro es el color que nos envuelve al caer la noche, que nos priva de la visión, de la luz, el color de la muerte, que nos acaricia, el color que nos rodea en el cine eliminando cualquier otro estímulo externo, diluyendo el exterior y provocando una experiencia inmersiva que nos sumerge en la película… el color de Coliris…

o en este caso, el del fondo de la imagen de la portada de El País.
El negro del petróleo en el hueco de las palmas y el fondo igualmente negro elegido a propósito conforma la elipsis potenciando el mensaje transmitido y dotándole de una fuerte carga connotativa: Las manos surgen como figura contra el fondo negro “agujereadas” por el petróleo que queremos beber, que nos da… ¿la muerte? en contraposición al translucido del agua que nos aporta la vida y que tomamos cuando bebemos de una fuente, un manantial o el grifo. En la imagen el petróleo que queremos retener gotea por el agujero de las manos inevitablemente y se nos escapa sin que podamos hacer nada para evitarlo dejando nuestras manos aceitosas.
Igual que el mapa anterior, una bella imagen en la que se utiliza la elipsis, recurso potente al alcance de cualquier diseñador gráfico que con un poco de creatividad puede ser usado para crear fuertes puntos focales de atención.