Gafas, móviles, artefactos, aprendizaje y Realidad Aumentada
Glasess, mobile devices, learning and Augmented Reality
Post actualizado: (abajo, actualización marcada con * y actualización del 28/12/2008 **)
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Ayer por la mañana me pasó algo curioso…
…todos los días salgo del metro y me doy un breve paseo desde la salida de la estación hasta que llego al trabajo. Un día tras otro te quedas con las caras de la gente que pasa a esas horas por la calle. La pareja joven, ambos cogidos de la mano y hablando, el padre empujando un carrito y su otro niño enganchado de la chaqueta, camino de la guardería…
Una de esas personas con las que me suelo cruzar es una niña china inconfundible, siempre, siempre sin excepción lleva un llamativo abrigo rojo que se ve a kilómetros y una de esas mochilas de las que se arrastran, aunque la debe resultar más cómodo llevarla a la espalda porque hasta ahora nunca la he visto tirando de ella (ojalá lleguen pronto y a un precio asequible los ebooks, millones de espaldas de millones de escolares lo agradecerán, la mía, desde luego, lo habría agradecido).
El caso es que hoy algo me ha llamado poderosamente la atención. Normalmente cuando me la cruzaba siempre sin excepción iba con la cabeza gacha mirando hacia el suelo. ¿Preocupación? ¿Tímidez? ¿Pesadumbre por ir al colegio? El caso es que no podía dejar de sentir una punzada de pena siempre al ver su expresión de ¿tristeza? me parecía a mí…
…pero hoy algo ha cambiado, hoy llevaba una tremenda y esplendorosa sonrisa en la cara, y la cara bien alta mirando todo a su alrededor. La diferencia cuando la he mirado me ha resultado evidente. Hoy lucía unas preciosas gafas nuevas rojas con su cordón al cuello para que no se cayeran e iba viendo las cosas como si fuera la primera vez que las veía tan bien…
…y quizá fuera cierto, quizá no estaba triste, ni apesadumbrada, ni tenía ningún problema más allá de que necesitaba,

Créditos de la foto: Miguel Vacación
…y me ha dejado pensativo, muy pensativo. Me ha dejado muy pensativo el hecho de cómo los seres humanos inventamos y utilizamos artefactos para mejorar, aumentar y multiplicar nuestras capacidades cognitivas. Artefactos tan cotidianos, hoy, como unas simples gafas que pueden suponer una diferencia radical en la calidad de vida de una persona…
…e igual que algo tan cotidiano como una gafas puede suponer una diferencia radical en la calidad de vida de las personas algo tan cotidiano como un móvil puede suponer una revolución radical para millones de personas…
muy particulares quizá, sí, pero que no deja de ser unas gafas: una interfaz que interponemos entre nuestro cuerpo y uno de los órganos por los que recibimos mayor cantidad de información, los ojos con varías diferencias que lo convierten en un artefacto cognitivo con unas potencialidades insospechadas que sólo ahora comienzan a alumbrar porque, un móvil, a diferencia de un ordenador, aún uno portátil o un neetbook:
- Es verdaderamente portable,
- es verdaderamente asequible por su relativo escaso coste y aumentando en prestaciones técnicas,
- es un artefacto que tiene más de la tercera parte de la población mundial (2.000 millones de personas),
- es un artefacto ubicuo permanentemente interconectado con potencial cobertura a nivel mundial,
- es un artefacto que posibilita el geoposicionamiento
- es un artefacto en el que pronto podremos disfrutar de pequeñas pantallas lo suficientemente grandes para ver con una mínima calidad las cosas,
- es un artefacto con el que podemos manipular (tocar) directamente la interfaz con los dedos
- es un artefacto con una cámara que nos permite grabar imágenes y vídeo,
- es un artefacto con el que pronto podremos estar conectados con un coste asequible a la World Wide Web pero sobre todo,
es unas gafas, una interfaz con la que podemos mirar la realidad desde otro punto de vista. A través de un móvil podemos aumentar la realidad tan sólo sosteniéndolo entre lo que estamos viendo y nuestros ojos.

Créditos de la foto Hector Milla
Las posibilidades son espectaculares, tremendas, todas aquellas que queráis o podáis imaginar.
Tan sólo un posible escenario, el primer ejemplo que me viene a la cabeza, somos testigos de un accidente de tráfico, conectamos con el centro de emergencias a través del móvil, enfocamos al herido que tiene una pierna con una grave herida, nuestra cámara tiene 5 megapixeles, la imagen es transmitida directamente a un hospital en el que un médico la observa pero no en 2 dimensiones, sino en 3 gracias a la aplicación de técnicas de Realidad Aumentada y software, valora el problema y auxiliándose de un programa de asistencia nos ofrece una reproducción virtual de la pierna en la pantalla del móvil y nos va indicando sobre la misma los primeros auxilios que tenemos que aplicar sobre el herido.
Una vez más ¿ciencia ficción? bueno, el escenario podría ser perfectamente factible, las tecnologías hoy día están disponibles, recomiendo leerse el interesante artículo que Diana Castilla me remitió el otro día:
y la comunicación en psicología clínica
y para imaginar más aplicaciones sociales, comerciales o educativas:
más, mucho más…
** A propósito de éste párrafo que escribía:
“…Artefactos tan cotidianos, hoy, como unas simples gafas que pueden suponer una diferencia radical en la calidad de vida de una persona…”
no dejéis de leer este otro post de Microsiervos sobre gafas de cristal líquido para salvar la vista a millones de personas. Y es que el agua, también aumenta la realidad (si tenéis el libro de Tufte: Visual Explanations, echad un vistazo a la página 115 en el que explica como las guías especiales que utilizan los buceadores para identificar los peces en sus inmersiones se sirven del efecto aumentador que provoca ver las cosas a través del agua para reducir su tamaño y que puedan ser manejadas y portadas con mayor facilidad por el buceador.