Inteligencia colectiva, trabajo humano, aprendizaje y diseño de aplicaciones web
Echando un vistazo a las noticias de Documenea me ha llamado la atención una de Pixel y Dixel que se hace eco sobre uno de los experimentos de los laboratorios de Google para ayudar a filtrar y evaluar la calidad de los resultados de las búsquedas.
Cuando el usuario realiza una consulta puede decir si le gusta o no un resultado quitándolo en su caso de los obtenidos, o sugerir una página si conoce alguna mejor que las ofrecidas por el algoritmo.
En el mismo sentido, el traductor de Google permite formular una traducción mejor al sistema si la realizada automáticamente no es suficientemente satisfactoria.

En ambos casos se recurre al ser humano y la economía de escalas se encarga de hacer algo que ningún ordenador puede replicar, utilizar la inteligencia humana, mundial, colectiva para ayudar a aprender a las aplicaciones y mejorar sus resultados.
La suma de las partes es mayor que el todo. A la hora de diseñar aplicaciones web y redes sociales es ciertamente atrayente tener en cuenta el producto de las sinergías que se pueden derivar de la interacción entre hombres y ordenadores.
Interesante los conceptos de inteligencia colectiva y trabajo 2.0. Tendré que leer más sobre ello.